lunes, 17 de mayo de 2010

EL DR. I.Q.

Jorge Marrón Erostarbe era un joven Locutor Veracruzano que crecía profesionalmente al paso de las importantes radiodifusoras XEB, XEW, XEQ y posteriormente la XEX.


Yo recuerdo el revuelo que provocó la transmisión del primer control remoto que en 1950 junto con su auxiliar Gabino Carrandi hizo en pleno vuelo a Acapulco desde un DC 3 de  Aeronaves de México.

Aunque el radio provocaba que la gente imaginara a sus locutores y en algunos casos a los artistas que no habían llegado a un alto nivel de popularidad, el DR. I.Q., era un caso distinto, pues debido a la publicidad, a su recia personalidad y a la transmisión de sus programas donde se presentaba en vivo, resultaba ser una imagen bastante conocida para el público en general.

El señor Marrón era dueño de una impactante personalidad pues se trataba de un hombre entre maduro y viejo, muy alto, de gran cabellera inmaculadamente blanca y de mirada penetrante que denotaba plena inteligencia.  

Cuando patrocinado por la compañía Mars, S.A., fabricante de las famosas golosinas Milky Way se presentaba el DR. I.Q. en el escenario del Teatro Alameda ó en cualquier otro, en la Ciudad de México ó en cualquier otra, con Jorge Manrique a su diestra y don Oscar Azcué a su siniestra, elegantemente vestidos luciendo su mejor smoking y dispuesto a regalar dinero a manos llenas, todo ello transmitido por la XEW y por unas muy largas temporadas.

Entre el lunetario y balcones igualmente vestidos, Jesús Elizarrarás, Antonio Azcué, Ignacio Arellano y Guillermo Rivas equipados con sendos micrófonos portátiles contestando a las palabras del señor Marrón: Arriba a mi izquierda….Aquí tenemos a un caballero, doctor…..Con mucho gusto le entregarán en propia mano la cantidad de cincuenta pesos si responde correctamente a la pregunta que le voy a formular…..y el DR. I.Q., hacía la pregunta y el entrevistado(a) recibía su dinero si contestaba acertadamente.

Y después sería: Abajo a mi derecha ó Abajo a mi izquierda y la verdad es que sus programas eran muy emocionantes y en cierta forma colaboraba con crear en la gente el deseo y la necesidad de cultivarse.

Pues resulta que un buen día, a principios de 1959 entró una llamada telefónica a casa pidiendo hablar con quien esto escribe. Una vez que tomé la bocina e inicié las frases de rigor, me sacudió una rara emoción porque no dudé de que quien me hablaba era ni mas ni menos que el Dr. I.Q., quien me dijo que deseaba hacer una cita conmigo porque me quería encargar el Proyecto Arquitectónico y la construcción de su nueva casa y que de antemano me felicitaba porque había recibido muy buenas referencias mías.

Total que nos entrevistamos en su departamento de las calles de Dr. Vértiz, tuve el gusto de conocer a su esposa, me llevó a conocer su terreno en la calle de Ex Arzobispado a un lado del Observatorio de Tacubaya, me dio toda la información requerida para elaborar el Proyecto y ya sin ninguna duda, me puse a trabajar.

La oportunidad de corresponder a su confianza me permitió ofrecerles un proyecto que les resolvía todas sus necesidades, en especial una parte muy importante de la casa que era un espacioso salón en donde leía y seleccionaba su correspondencia con relación a su programa. Ahí mismo elaboraba y daba orden a sus preguntas que de ser contestadas merecerían el premio en atractivas cantidades.

La casa se terminó y fue felizmente ocupada. En contraste, nació una muy apreciada amistad que cultivamos por ambas partes y por el tiempo que nos permitió la vida hasta que don  Jorge Marrón Erostarbe vivió su último día.


   

15 comentarios:

  1. Gran experiencia! gracias por compartirla! No cabe duda que como arquitecto tiene experiencias interesantes

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    1. Hola Nefi,
      Muchas gracias por su amable comentario.
      Saludos,
      Arq. Gabriel Abaroa Martínez

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  2. humm una pregunta tendras su biografia? no la encuentro en ningun lado, y es importante saver mas de uno de los pioneros de la radiodifucion en mexico. saludos

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    1. Hey, Chobojos. El Master está de vuelta.

      Dadas las horas de vuelo de este Master y el kilometraje recorrido, el día de hoy les platicaré de la historia cotidiana, la de todos los días, la que sólo se conserva en pequeñas notas como esta o a través de las conversaciones. Les va una anécdota de un tal Dr. IQ, así como suena... con esa cercanía a cociente intelectual, que tanta falta hace... y en la presidencia del Zorro con más razón Bueno, allá tienen MS... dejen volar la imaginación y acomódenle palabras. Va el rollo, pues.

      Hace años, primero en la radio y después por televisión, se transmitía el programa del Dr. IQ, quien se presentaba diciendo -Jorge, servidor; Marrón de ustedes - que ese era su nombre. El programa presentaba, con la infaltable promesa de un premio en efectivo, preguntas capciosas, trabalenguas de difícil repetición o “inquirencias” donde la respuesta daba pie a una broma provocando el regocijo de la asistencia y del publico en general. Aquellos que respondían, bien o mal, tenían la certeza de llevarse unos pesitos en la bolsa.

      El Dr. IQ, era hombre de cabello ondulado, totalmente blanco, con lentes de amplios cristales, de hablar rápido y preciso, dando siempre la impresión de gran agilidad mental y hacía permanente despliegue de ingenio.

      Dentro del público asistente, se ubicaban las edecanes que ayudaban en el programa presentando a los participantes. Ante la indicación del Dr. IQ:

      -Abajo a mi izquierda – o - arriba a mi derecha - eligiendo a voluntad algún cuadrante del auditorio, las edecanes invitaban algún asistente a levantarse y anunciaban:

      -Aquí tenemos una dama Doctor - o un caballero, o un joven...

      -Por la fabulosa cantidad de 150 pesos contésteme la siguiente pregunta: Tengo 150 sillas y 150 monos. ¿Cuántas sillas quedan vacías?

      -¿Ninguna, Doctor?

      -No. Fíjese bien en la pregunta. Repito: Tengo 150 sillas y 150 monos. ¿Cuántas sillas quedan vacías?

      - ¿Cincuenta doctor?

      -No. Le voy a dar otra oportunidad. Tengo ciento 50 sillas y siento 50 monos. A la una, a las dos...

      -¿Cien, Doctor?

      -Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerfectamente bien contestado. Porque si siento a 50 monos me quedan cien sillas sin monos sentados en ellas..

      Algunos de los trabalenguas que el doctor IQ pedía a su público repetir, eran cosas como la siguiente.



      El rey de Constantinopla

      se quiere desconstantinopolizar,

      aquel que lo desenconstantinopolizare

      un buen desconstantinopolizador será.



      El bato los repetía rapidito, sin equívocos, y era capaz de hacerlo una y otra vez sin tropezón alguno, cosa que maravillaba a la gente. Tenía un poder de lengua periquera impresionante. Jorge Marrón hizo época en la radio y fue conocido como hombre “docto” y brillante. Aportó una gran cantidad de tiempo de transmisión radiofónica y fue pionero de los futuros programas de concursos, que lamentablemente se convirtieron, muchos de ellos, en un basurero mental y sitio de estupidez profunda.

      Para finalizar esta nota, les cuento que el ingenio del Dr. IQ produjo un comercial radiofónico para los Peines marca Pirámide, anuncio que contenía solo palabras que empezaran con a letra “p”. Palabras más, palabras menos, recuerdo esto:

      Pepe Pérez Peluquero peina personas pudientes, personajes poderosos, por procedimientos particulares, políticos, policías (pirujas, puñales, pránganas, padrotes – agregado del master), . Prepara pociones para pelo, pone patillas parejas. Puede parecer petulancia pero Pepe Pérez Peluquero puede probarlo personalmente, porque Pepe Pérez Peluquero prefiere... Peines Pirámide.

      Curiosamente muchos de nuestros males “políticos” también empiezan con “p” panistas, perredistas, prisitas, petistas...

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    2. Muchas gracias por su comentario. Le recomendamos buscar en Google.
      Saludos,
      Arq. Gabriel Abaroa Martínez

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  3. Excelente, tengo 56 y tuve el privilegio de escuchar sus programas por la XEW.

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  4. En que año nació El Dr. IQ y en donde denos su biografia

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    1. Según internet, el Dr. IQ nació en el Puerto de Veracruz en el año 1903.
      Saludos,
      Arq. Gabriel Abaroa Martínez

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  5. muy interesante y ameno lo que escribiò el Sre. Gabriel Avaroa Martìnez, del simpàtico y culto Sr. Jorge Marròn, de niño no me perdia su programa pratrosinado por Knor suiza, saludos.
    Josè Antonio Enciso Arce.

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    1. Estimado Sr. Arce,
      Muchas gracias por su comentario.
      Saludos,
      Arq. Gabriel Abaroa Martínez

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  6. Oigan! que no Mars compañia de golosinas patrocinaba al Dr IQ GRINGO????

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  7. No se porque en México, son tan raceos a hacer homenajes y recuerdos a quienes lo merecen y se espera que los tengan y otras al revez se les recuerda y tienen homenajes sin cuento. El Sr Marrón, deberia haber una biografia, donde mensione su paso por la xew y situaciones poco conocidas del, yo tuve una tia que incursiono apenas en la xew se llamaba Edelmira Enrile Arce.
    saludos.
    José Antonio Enciso Arce


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    1. Hola José Antonio,
      Muchas gracias por su comentario.
      Saludos,
      Arq. Gabriel Abaroa M.

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  8. quizira ver un vídeo tan solo uno .para regrear en el tiempo que lo veía... por favor uno en youtube o.. gracias

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